De nuevo en un lugar de la mancha...

viernes, 12 de marzo de 2010

El buitre negro

Ya viene... está cerca. Invitado por los córvidos, se pondrá su plumaje rojo para vernos y recordarnos cosas.

Para evidenciar nuestras diferencias, para echar un poco de leña al fuego y para preparar el camino al córvido que quiere ser buitre.

Las barreras

A lo largo de nuestra vida encontramos barreras, líneas que debemos saltar, unas simples, otras complejas, unas altas y otras bajas.

A veces se pueden saltar esas barreras por varios sitios diferentes, pero no se sabe bien lo que hay al otro lado, con lo que una vez saltada esa barrera caerás a algo que puede ser incierto, o como mucho en parte conocido.

Yo estoy ante una de esas barreras y tengo varios sitios por los que superarla. No sé cuán alta es, podría ser la más alta de mi vida (es que es tan alta que aún no veo su final a pesar de estar escalándola ya).

Terminas de estudiar y te pones ante el muro, miras y cuando te vas a poner a escalar te dicen: "venga, yo te aupo un poco aquí al principio". Lo hacen, pero cuando deja de haber apoyos y el muro es más complicado, te sueltan casi de mala manera. Ahora tú solo.

Te quedas ahí anclado para no caerte e intentas subir un poco más, lo consigues, pero en el siguiente paso te espera algo así como el muro untado en aceite. Miras a lo lejos y ves en ese mismo muro a cientos de personas, incluso miles, que están más preparadas que tú para la escalada, que están más arriba que tú y que optan a la misma meta que tú. ¿Qué hacer para no caer en un poco de desesperanza?

Yo miro hacia otros lugares del muro a ver si por ahí lo pudiese saltar mejor. Por Londres quizá, pero los obstáculos son otros y no menos importantes e insalvables. Además, solo sería un atajo para llegar al mismo lugar de antes (que no es poco eh...).

Otro camino es el de saltar el muro por la parte fácil, pero en la que lo que existe al otro lado es muy incierto y arriesgado, por lo que poca gente va por ahí pese a ser más fácil la primera parte.

Resumiendo:

CAMINO 1 - Parte del muro muy difícil de saltar, con algunos atajillos, con mucha competencia, más alto, pero al otro lado sabes lo que hay, que por otro lado es poco prometedor.

CAMINO 2 - Parte del muro más baja, un poco más fácil de saltar, con menos competencia, pero lo del otro lado es desconocido, muy arriesgado hasta el punto de que puede ser tu propia tumba, pero muy prometedor si caes en el sitio correcto.

Ahora mismo me gusta más el camino 2, será que me gusta este tipo de riesgo, aunque creo que es más bien por sueños. Quizá la mejor opción sea tomar el atajillo y ver como se pone el muro al siguiente paso en el camino 1, que se pone feo y seguimos en las mismas... se puede probar a tomar el camino 2.


Lástima no encontrar unos globos de estos...

martes, 9 de marzo de 2010

¿Otra de mis paranormalidades?

Hoy cuando me he despertado estaba soñando. Estaba en un lugar como de playa, pero desértico. Hacía mucho calor y había bastante gente.

A mi izquierda, lejos había como un lago de agua salada en cuya orilla estaban bombardeando, porque según decía yo era la frontera con Irak. Esto debe ser por ver las noticias.

Lo paranormal viene ahora, porque lo que voy a contar ya lo viví otro día en otro sueño y de la misma manera. Estoy seguro 100%. Nos íbamos en autobús desde ahí hacia un hotel. El hotel estaba en una zona costera pero un poco escarpada, con rocas y en un gran desnivel. La carretera hasta el hotel era estrecha, con protecciones a los lados para evitar la caída de vehículos al mar, tenía muchas curvas y los edificios que había eran todos turísticos, hoteles, bares,... bastante altos por cierto.

Yo me quejaba del hotel al que nos llevaban por lo cutre que era, puedo recordar hasta el nombre, pero no lo quiero escribir. Recuerdo el viaje en autobús, unos obreros arreglando la carretera y las protecciones, más o menos la hora del día... todo.

Después me he despertado, me he levantado y me he vestido. He puesto el ordenador para ver si me habían llegado correos nuevos y mientras estaba en infojobs... un dejá vu.: ha entrado mi padre y ha hablado conmigo. La escena era exactamente igual a una ya vivida o soñada: la web que estaba viendo, el lugar, lo que decía mi padre, mi ropa,...

¿Casualidad? Lo que me llama la atención es la nitidez con la que veo/recuerdo todas esas cosas.

domingo, 7 de marzo de 2010

Observar

Me parece que es una gran virtud para el que la tiene de manera natural. El resto, podemos esforzarnos un poco para conseguirlo si acaso.

Con ello puedes conocer más, a la gente, las cosas, los lugares,... todo. Reconoces pequeños detalles con los que aprendes, conoces en profundidad y aprecias todo en plenitud, con lo que puedes valorar con mayor y mejor criterio todo eso que he enumerado antes. Percibes cosas que antes no habías visto con lo que amplías tus conocimientos.

Observar es más que ver, claro. Es ver más analizar mentalmente lo que estás percibiendo. Sherlock Holmes era muy observador, cualidad fundamental de en un detective, aunque sea ficticio. Gracias a ello, conseguía conocer toda la verdad.

Ellas son mucho más observadoras, de esto me he dado cuenta observando (o al menos intentándolo). Si pasa una chica a un bar, la suelen observar prácticamente todas, no de la forma en la que lo podemos hacer los chicos, sino que la analizan, desde el calzado hasta el peinado. Eso es observar.

Hay que ser paciente en la observación, para poder ver todo eso que digo.

No hay que quedarse en la superficie de nada, pero si alguien es demasiado observador, ¿puede convertirse en patológico? Puede ser, al menos yo, creo que por este campo aún estoy un poco lejos, gracias al cielo.